Las competencias profesionales: un enfoque de formación y desarrollo de la expresión escrita en las universidades médicas

COMENTARIO

 

Las competencias profesionales: un enfoque de formación y desarrollo de la expresión escrita en las universidades médicas

 

Professional skills: an approach to training and development of writing in medical universities

 

 

Dayami Bembibre Mozo,I Evelio Felipe Machado Ramírez,II Karen Aurora Pérez TéllezIII

I. Licenciada en Gestión de la Información en Salud. Ciencias de la Información y Bibliotecología. Universidad de Ciencias Médicas "Carlos Juan Finlay". Centro Provincial de Información, departamento editorial Archivo Médico de Camagüey. Carretera Central Oeste km 4 ½, Camagüey, Cuba. CP 70100. Correo-e: dayami.cmw@infomed.sld.cu
II. Doctor en Ciencias. Licenciado en Lengua Inglesa. Lenguas. Universidad de Camagüey "Ignacio Agramonte y Loynaz". Centro de Estudios de Ciencias de la Educación "Enrique José Varona. Circunvalación Norte km 5½, Camagüey, Cuba. CP: 74670. Correo-e: evelio.machado@reduc.edu.cu
III. Licenciada en Letras. Humanidades. Universidad de Ciencias Médicas "Carlos Juan Finlay". Centro Provincial de Información, departamento editorial Archivo Médico de Camagüey. Carretera Central Oeste km 4 ½, Camagüey, Cuba. CP 70100. Correo-e: karen.cmw@infomed.sld.cu

 

 


RESUMEN

El término competencias profesionales se define en la actualidad, como la posesión por parte del individuo de los conocimientos, destrezas y actitudes necesarias para realizar su actividad. El actual estudio tiene como objetivo profundizar en el análisis de la literatura sobre las competencias profesionales con un enfoque de formación y desarrollo de la expresión escrita en las universidades médicas. Con la revisión documental, se corroboró que en estas instituciones, el tratamiento de los contenidos de los programas de las asignaturas, no garantizan el desarrollo de las competencias profesionales, atendiendo a que los currículos están diseñados por habilidades lo que trae como resultado que sus egresados no cuenten con el desarrollo adecuado de tales competencias, en particular las que garantizan la práctica afectiva de la expresión escrita.

Palabras clave: competencia profesional, educación basada en competencias, escritura médica.


ABSTRACT

Professional competencies are currently defined as an individual's knowledge, skills and attitudes required to work in a specific profession. The current study aimed to further examine the literature related to professional skills with a focus on the development of writing in medical universities. Through document review, it was confirmed that in these institutions, the syllabi do not ensure the development of professional competencies since curricula are skills based. This in turn hinders the proper development of professional competencies, particularly those that guarantee strong writing practices.

Keywords: professional competence, competency-based education, medical writing.


 

 

INTRODUCCIÓN

La formación profesional está sustentada en las necesidades sociales, sin embargo, no se ha logrado un total desarrollo de las capacidades para dar solución a los problemas que la actividad profesional demanda. La atención a la educación se centra en la pertinencia y la calidad. Por lo que la práctica se debe centrar cada vez más en el propio sujeto educativo, que es el estudiante. (UNESCO, 1990).1

El enfoque de competencias puede llevarse a cabo desde cualquiera de los modelos pedagógicos existentes o desde una integración de ellos.2 El término competencia, se comenzó a estructurar en la década del sesenta con base en dos contribuciones: la lingüística de Chomsky y la sicología conductual de Skinner.

Desde la perspectiva sicológica, en el 2002 se conceptualizó como: "Una configuración sicológica compleja [...] que garantiza un desempeño profesional responsable y eficiente."3 En el 2005 fue asumida desde la perspectiva de "[...] procesos complejos de desempeño con idoneidad en un contexto y con responsabilidad". Los valores como componentes de la personalidad son vistos como "[...] las competencias, en toda actuación es un ejercicio ético [...]."4

Más tarde se empezó a escuchar el término competencias profesionales, el cual está dado en que todo individuo disponga de los conocimientos, destrezas y actitudes necesarias para realizar su actividad, con los que resuelva sus problemas de forma autónoma y creativa y demuestre su capacidad para actuar en el entorno laboral.

Las competencias profesionales se logran en un proceso orientado a facilitarle al individuo los principales instrumentos. Se reconoce, en síntesis, que el proceso de formación de competencias depende directamente de un subproceso al que se denomina Aprender a Aprender.5

En consecuencia, en el 2007 se abordó que las competencias profesionales son entendidas en el lenguaje pedagógico como una capacidad que se proyecta en tres dimensiones: la instructiva (conocimientos y habilidades), la educativa (valores y actitudes) y la desarrolladora (capacidad de transformación); a la vez que implica la formación del individuo para un desempeño eficiente y eficaz.6

Las universidades médicas, dentro de sus principales funciones incluye la formación de profesionales integrales en la Educación Superior, lo que se convierte en uno de los retos que enfrentan los gestores de los procesos de este nivel educacional. Para su realización se han puesto en práctica diversas alternativas, sustentadas en presupuestos epistémicos instrumentados con matices y miradas acordes con las exigencias y condiciones concretas de los escenarios de cada país.

El enfoque de formación basado en competencias, se establece como uno de los caminos para acercarse al logro de la calidad deseada en los egresados universitarios. Este enfoque se sustenta en la sistematización relacionada con los razonamientos y deducciones emanados de los diferentes estudios realizados.

La formación de competencias profesionales establece un proceso continuo y permanente en el que incide el aprendizaje del profesional en todas las etapas de su vida. En la formación del profesional se traduce como la posibilidad de desarrollar adecuadamente las funciones y actividades que le son propias, a partir de la movilización de los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias.7

Se puede decir que el conocimiento y desarrollo de competencias para el desarrollo de la expresión escrita dentro de la Educación Superior, constituye una estrategia nacional para el perfeccionamiento científico-técnico del profesional de la salud en Cuba.

En la actualidad se debe prestar especial interés al desarrollo de competencias profesionales, en función del ejercicio exitoso de la expresión escrita, porque en su construcción se emplean recursos lingüísticos, con un alto grado de especificidad, claridad y precisión.

Por ello el tratamiento de la expresión escrita, desde el enfoque de formación y desarrollo se involucra dentro de un proceso superior y más complejo, el de la construcción de textos orales y escritos, lo cual impone el dominio de los recursos lingüísticos que garanticen el logro de la intencionalidad y finalidad, según el contexto comunicativo en que se produzcan los textos. La competencia de construcción textual se concreta "[...] en un proceso autorregulado de producción de significados para la creación de discursos orales o escritos que satisfacen necesidades e intereses individuales y sociales, se estructuran a partir de las experiencias y los conocimientos, hábitos y habilidades; se adecuan a contextos específicos y a receptores determinados, y tienen en cuenta las variables lingüísticas y estilísticas de conformación de esos discursos, en los que se revelan la personalidad y la cultura del individuo".8

El desarrollo de la expresión escrita conduce a la construcción exitosa de textos, lo cual depende en gran medida del conocimiento que se tiene de las reglas constructivas del sistema y de las particularidades de los diferentes códigos, en tanto este proceso va mucho más allá del empleo adecuado de las normas, ya que "[...] el valor comunicativo del texto está directamente relacionado con el empleo del registro adecuado al contexto en el que se origina la comunicación. Contexto que tiene en cuenta, la interrelación de condicionantes económicas, socioculturales, psicolingüísticas, discursivas y que junto a la cultura determina la competencia cognitiva y lingüística".8

En este hacer participan factores de diversa índole: socioculturales, emotivos o afectivos, cognitivos, físicos, discursivos, semánticos, pragmáticos y verbales, de ahí que en lo cognitivo el alumno debe desarrollar destrezas que le posibiliten organizar la información, elaborar planes, tomar decisiones y orientar la actividad comunicativa.8

Roméu 8 refiere que Domínguez asume el concepto de competencia para la construcción de textos como "un proceso autorregulado de producción de significados para la creación de discursos orales o escritos que satisfacen necesidades e intereses individuales y sociales, se estructuran a partir de las experiencias y los conocimientos, los hábitos y las habilidades; se adecuan a contextos específicos y a receptores determinados, y tienen en cuenta las variables lingüísticas y estilísticas de conformación de esos discursos, en los que se revelan la personalidad y la cultura del individuo".

Por tanto, reconocer la escritura como uno de los componentes de la cultura, o sea, como medio de comunicación y como vía para perpetuar ideas o sentimientos; conlleva a la necesidad de atenderla de forma sistemática dentro de los contenidos de las asignaturas en la formación del profesional de la salud. En especial, aquellos procederes que llevan al dominio de las exigencias de la construcción del texto científico, como principal producto del desempeño investigativo y profesional del egresado de las ciencias médicas.

Por los estudios en cuanto a cómo se forman los profesionales de la salud en correspondencia con el desarrollo de la expresión escrita, en particular sobre el dominio del género discursivo"...se conocen algunas experiencias de formación en comunicación científica en estudios de ciencias [...]".8,9 Después de revisar la literatura los autores constataron que en España, los médicos residentes reciben una formación específica y común para todas las especialidades, que incluye metodología científica y estadística, comunicación científica y lectura crítica de la bibliografía.10

Demostrar competencia en algún ámbito de la vida, conlleva resolver problemas de cierta complejidad en la medida en que se encadena una serie de estrategias de manera coordinada. Ser competente al leer, hablar y escribir, debería significar que esa persona puede resolver problemas complejos a través de estas conductas.11

El actual estudio tiene como objetivo realizar un análisis de la literatura sobre las competencias profesionales con un enfoque de formación y desarrollo de la expresión escrita en las universidades médicas.

 

DESARROLLO

La calidad de los profesionales de la salud debe verse con un enfoque integrador, donde las competencias se constituyan como el dominio de un conjunto de actitudes, valores, conocimientos, habilidades, en un entorno socio-económico y laboral específico para cada estudiante.

Las competencias son un enfoque para la educación y no un modelo pedagógico, porque solo se focalizan algunos aspectos específicos de la docencia, del aprendizaje y de la evaluación, como son:

1) La integración de los conocimientos, los procesos cognoscitivos, las destrezas, las habilidades, los valores y las actitudes en el desempeño ante actividades y problemas.

2) La construcción de los programas de formación acorde con los requerimientos disciplinares, investigativos, profesionales, sociales, ambientales y laborales del contexto.

3) La orientación de la educación por medio de estándares e indicadores de calidad en todos sus procesos.11

La formación y desarrollo de competencias, son resultados a obtener y los problemas a resolver en el campo profesional. Se aspira a que las universidades formen profesionales conscientes, responsables, democráticos, tolerantes, con pensamiento científico, humanistas, éticos, críticos y con capacidad para resolver problemas, que adapten sus conocimientos a las transformaciones y localicen la información pertinente, la evalúen, la juzguen y tomen decisiones.12 La universidad esta llamada al perfeccionamiento de su sistema formativo, sus métodos pedagógicos y su currículo.

La formación basada en competencias está dada en la orientación educativa que pretende solucionar las necesidades de la sociedad contemporánea. Las mismas se encuentran identificadas por diferentes componentes. Al respecto Tobón 13 expresa que existen diferentes enfoques, uno de ellos es el socioformativo, el cual está definido como un marco de reflexión-acción educativo que pretende generar las condiciones pedagógicas necesarias para facilitar la formación de personas íntegras y competentes, para afrontar los retos-problemas del desarrollo personal.

El proceso socioformativo tiene como propósito establecer recursos y espacios para promover la formación humana integral y la preparación de personas competentes dentro del contexto ético. De acuerdo con Montes de Oca y Machado,14 este enfoque surge de la aplicación del pensamiento sistémico y complejo en distintos niveles educativos y organizacionales y se basa en identificar las competencias mediante el análisis de problemas y el estudio prospectivo de los procesos contextuales.

Se hace imprescindible tener en cuenta un enfoque de formación y desarrollo de competencias en la educación superior cubana, lo cual implica la preparación de los profesores en lo referido al desarrollo de competencias para gestionar el proceso docente educativo con una concepción integradora, que origine en el estudiante el interés por el aprendizaje durante toda la vida, para lograr la formación de profesionales críticos, reflexivos, autónomos, con gran sentido de pertenencia y responsables de su desempeño profesional.

El dominio de la expresión escrita, dentro del proceso de construcción de textos, constituye el mecanismo básico, a través del cual el conocimiento científico es informado y difundido, expuesto a la crítica objetiva de la comunidad biomédica que lo enriquece, para que contribuya a la generación del conocimiento nuevo, que a su vez, impulsa el progreso de la ciencia y mantiene una espiral de desarrollo en diversas dimensiones epistemológicas.

En la esfera universitaria los futuros egresados deben prepararse para que como profesionales, estén en condiciones de construir textos científicos que sirvan de publicación de sus resultados, dentro del contexto de las actividades propias de la labor científica; por ejemplo: redacción de trabajos y artículos, presentación de ponencias, póster para presentar en eventos y conferencias, así como la elaboración de tesis para los ejercicios de culminación de estudio de la etapa del pregrado y para la predefensa y defensa de maestrías y doctorados o cambios de categorías docentes, en la etapa del posgraduado.

Esto significa que los profesionales, además de presentar sus investigaciones de forma oral, necesitan de la expresión escrita para poder socializar sus investigaciones a través de las diferentes formas de publicación y generalización de resultados.

Se ha evidenciado que, a pesar de la necesidad de crear y socializar el conocimiento hecho ciencia, los currículos en ciencias de la salud presentan insuficiencias en cuanto al conocimiento teórico y al desarrollo de competencias y de manera particular, en lo inherente al tratamiento de la expresión escrita. El reto de la comunicación científica efectiva en biomedicina es identificar la escritura biomédica como "[...] la herramienta a través de la cual se pone en blanco y negro sobre el papel el resultado de las investigaciones y se comparte así el conocimiento nuevo." De igual manera, el conocimiento teórico y el desarrollo de competencias sobre la expresión escrita biomédica, fue abordado en la editorial titulada "62 Aniversario de la Revista de Sanidad Militar.15,16 De ahí que divulgar el conocimiento esté ligado a la capacidad para responder las interrogantes que supone la complejidad de la sociedad actual.

No obstante, en las universidades médicas cubanas no se desarrollan las competencias en su sentido más estricto, sino que están diseñados los currículos por habilidades; entre ellas se encuentran las competencias investigativa y comunicativa, lo que trae aparejado el insuficiente desarrollo de la expresión escrita.

La formación científica es trascendental para enfrentar con éxito las tareas de definir y solucionar los problemas de la ciencia.17,18 Ello obliga a la selección acertada de los textos científicos de consulta, de manera que se garantice el ejercicio del análisis y comprensión, sin importar el idioma en que aparecen expresados.

Al mismo tiempo, el estudiante debe aprender a emplear los llamados tecnicismos, a lograr la objetividad en su escrito, a partir de la relevancia que establezca ante la opinión del autor que o bien no aparece o bien lo hace en un segundo plano.

Debe dominar por qué en el texto científico se intenta evitar todos los recursos de la expresividad y por qué es importante mostrar pruebas de todas las afirmaciones que se realicen. Las pruebas aportadas y los estudios realizados deben haberse elaborado con minuciosidad y cuidado. Los métodos utilizados deben ser fidedignos con el interés de conseguir el resultado deseado. La veracidad del texto científico debe ser demostrada y comprobada, por lo que las referencias bibliográficas constituyen el basamento científico de toda investigación. En este sentido, solo la práctica de la producción escrita conducirá al dominio de este saber como modo de actuación profesional.19

Se puede declarar entonces, que el tratamiento de la lengua escrita ocupa un lugar destacado a pesar del desarrollo y perfeccionamiento de los medios audiovisuales. El acto de escribir debe estar aparejado a la interpretación subjetiva del individuo con respecto a la lectura. Forteza y Faedo,20 manifiestan que la expresión escrita es "[...] el elemento unificador que caracteriza la enseñanza-aprendizaje de las formas escritas de la lengua, proviene de los conceptos de la retórica y sus cinco cánones: invención, organización, estilo, memoria y presentación".

Lo expuesto, permite corroborar la necesidad de establecer nuevas estrategias que permitan a los profesionales de las ciencias médicas, egresar con el dominio de los procedimientos inherentes al ejercicio de la expresión escrita como competencia comunicativa e investigativa.

 

CONCLUSIONES

El análisis de la literatura permitió corroborar que el contenido inherente a la formación y desarrollo de la expresión escrita en las universidades médicas se asume desde la categoría habilidad, lo que va en detrimento de la importancia que reviste para los futuros egresados atenderlo como competencia, pues la continuidad de sus investigaciones y su posterior socialización exige el dominio de saberes que les permitan perpetuar la memoria de los resultados que alcancen a lo largo de su desempeño profesional.

La producción científica del personal de las ciencias médicas debe ser sistemática, lo cual requiere el conocimiento de las exigencias del texto científico como soporte y vía de promoción de las soluciones a los problemas que se presentan en la práctica.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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20. Forteza Fernández R, Faedo Borges A. Períodos históricos de la enseñanza de la expresión escrita en lenguas extranjeras. ACIMED [Internet]. 2005 [citado 12 Abr 2016];13(6):[aprox. 8 p.]. Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_6_05/aci140605.pdf

 

 

Recibido: 22/7/2016
Aprobado: 19/12/2016

 

 

Dayami Bembibre Mozo. Licenciada en Gestión de la Información en Salud. Ciencias de la Información y Bibliotecología. Universidad de Ciencias Médicas "Carlos Juan Finlay". Centro Provincial de Información, departamento editorial Archivo Médico de Camagüey. Carretera Central Oeste km 4 ½, Camagüey, Cuba. CP 70100. Correo-e: dayami.cmw@infomed.sld.cu



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