Tratamiento conceptual acerca de la relación desarrollo endógeno y Universidad

ARTÍCULO

 

 

Tratamiento conceptual acerca de la relación desarrollo endógeno y Universidad

 

 

Conceptual treatment of the endogenous development-society relationship

 

 

 

Jorge Clímaco CañarteI, Evelio Felipe Machado RamírezII

 

I. Ingeniero Agrónomo, Máster en Educación Superior y de Gerencia de Proyectos Educativos y Sociales. Dedicación Exclusiva, Rector de la Universidad Estatal del Sur de Manabí. Manabí, Jipijapa. Ecuador. rector@unesum.edu.ec

II. Doctor en Ciencias, Doctor en Ciencias Pedagógicas, Licenciado en Educación especialidad Lengua Inglesa, Profesor Titular, Director del Centro de Estudios e Investigaciones Pedagógicas. Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Ramón Piti Fajardo, Facultad de Camagüey, Centro de Estudios e Investigaciones Pedagógicas de la Cultura Física y el Deporte, Avenida Jayamá, Reparto Jayamá, Camagüey, Cuba, CP. 70600. eveliomach@yahoo.es

 

 

 


RESUMEN

Se realizan algunas conceptualizaciones que constituyen premisas de la Universidad del siglo XXI, como es el desarrollo endógeno, como una mirada de la institución de educación superior para lograr la transformación y desarrollo local sustentable. La realidad impone, que el proceso formativo, no sea solo hacia dentro sino que los actores internos y externos confluyan en los propósitos de progreso económico y social y la Universidad se convierta en el líder que guía dicho desarrollo. 

Palabras clave: educación superior, desarrollo endógeno, desarrollo de la comunidad.

 


ABSTRACT

Some conceptualizations that constitute premises of the University of the XXI Century, like the endogenous development as a look of the high education institution to achieve the transformation and local sustainable development, were made. The reality imposes that the formative process is not only projected to the inside but that the internal and external actors concur in the intention of getting a social and economic progress and that the university becomes the leader that guides this development.

Keywords: education higher, endogenous development, community development.  


 

 

 

INTRODUCCIÓN

La sociedad del siglo XXI enfrenta una gran variedad de retos que sólo pueden afrontarse desde una educación de calidad. En ese contexto la Educación Superior debe afrontar profundos y continuos cambios y, por lo tanto, no puede continuar en una posición de inercia como hasta el momento ha sucedido en muchos y diversos contextos. Actualmente se exige que ella debe adaptarse y responder, sobre todo, a las nuevas demandas y necesidades de su entorno, ser competitiva, ampliar su campo de actuación y, además, ser eficiente en su gestión académica, investigativa y de extensión.1

El tema del desarrollo endógeno, aunque no es novedoso, si lo es para muchos ámbitos de la educación superior pues no responde a la tradicional categoría de análisis, exclusiva de teorías económicas, clásicas, neo clásicas y keynesianas,2,3 entre otras; dista mucho de ello, pues su rasgo fundamental, en la universidad moderna, lo constituye el ser humano en tanto ser social, provisto de competencias para la creación de soluciones en búsqueda de la satisfacción de necesidades para “nos”, y no solo las expresiones cuantitativas desprendidas de aquella.

En ese sentido, el concepto desarrollo, como elaboración teórica, estuvo relacionado desde sus inicios con la noción de cantidad de bienes y servicios, ya que el énfasis en el término determinó que se confundiera con los deprogreso, bienestar, crecimiento económico.4

Esa es una de las razones por las que el papel de la universidad, dentro de las sociedades, ha sido conducido de diferentes maneras atendiendo a las diversas formas de visualizar el desarrollo. Durante muchas décadas las universidades se han concentrado en su función esencial de formar profesionales y han descuidado su categoría como generadora e impulsora del conocimiento científico en beneficio del contexto en el que se encuentran insertas.5 Es decir, ya hoy se vislumbra una metamorfosis, al menos en la mente de muchos actores universitarios, contrarios a la orientación netamente empresarial, con fines de lucro, donde muchos de sus procesos sustantivos se relegan a un segundo plano.

Por tanto, el objetivo de este artículo consiste en proveer de algunas conceptualizaciones necesarias que constituyen premisas de la Universidad del siglo XXI, como es lo referido al desarrollo endógeno para lograr la transformación y desarrollo local sustentable. La realidad impone, que el proceso formativo que la Universidad lleva a cabo, no debe seguir mirando hacia adentro; sino que este se constituya en uno recíproco donde los actores externos y externos confluyan en los propósitos de progreso económico y social, para lo cual la Universidad está llamada a convertirse en el líder que guía dicho desarrollo. 

 

DESARROLLO

El desarrollo endógeno puede definirse desde una perspectiva de política activa liderada y gestionada por diversos agentes que participan, actúan e intervienen de forma concertada en un contexto determinado con el propósito de crear bases sólidas, dinámicas y sostenibles de progreso y riqueza, a través de una adecuada y creativa movilización de los recursos a su alcance.6

Según Vázquez,7 este es un proceso de crecimiento y cambio estructural en el que la organización del sistema productivo, la red de relaciones entre los actores y las actividades, la dinámica del aprendizaje y el sistema socio-cultural, determinan y traen consigo los procesos de cambio. Además se caracteriza por su dimensión territorial-contextual, no sólo debido al efecto espacial de los procesos organizativos y tecnológicos, sino porque cada localidad o región es el resultado de una historia en la que se ha ido configurando el entorno institucional, económico y organizativo.

Por su parte Fajnzylber8 visualiza el desarrollo endógeno, desde una perspectiva más bien económica, como un esfuerzo creativo interno por conformar una estructura productiva que beneficie las potencialidades específicas nacionales. Lo mismo sucede con Tomas,9 para quien dicho desarrollo es un esfuerzo voluntario y planificado, a partir de lo propio y suscita el desarrollo de industrias, servicios sociales y culturales, a partir de los propios recursos humanos y materiales con que se dispone.

Coincidente con la postura que señala Tünnermann10 el concepto de desarrollo endógeno, humano y sostenible deviene en sumario de los derechos humanos primordiales, si se le asume como el derecho de cada persona de participar y contribuir a un desarrollo humano pleno que reconcilia al ser humano consigo mismo, con la sociedad, con su entorno y con las futuras generaciones.

Por supuesto, en estas definiciones no se devela que lo endógeno no es un concepto atraído hacia cada uno de sus extremos; por lo tanto, él se dirige a favorecer el desarrollo específico en lo social, lo económico, lo tecnológico y ambiental que debe relacionarse esencialmente con el ámbito de actuación de esa política activa, con los agentes que intervienen y con los recursos locales existentes, en lo cual la Universidad desempeña un rol cardinal.11

Desde hace varias décadas, la noción de desarrollo endógeno ha comenzado a estar presente, en el ámbito mundial, en la formulación e implementación de políticas públicas, en organismos internacionales, empresas y organizaciones de la sociedad civil, así como en el ambiente académico dando lugar a numerosos proyectos e investigaciones. Por tal razón, es hoy utilizado para referirse a procesos diversos que van desde las políticas sociales en sociedades locales, políticas nacionales o provinciales productivas, sociales y/o laborales de alcance territorial, como procesos de desarrollo surgidos a partir de la interacción entre actores territoriales.12

Tal diversidad de modos, así como de interpretaciones, permite pensar que se está en presencia de un cuerpo teórico análogo y semejante para enfrentar los problemas que están vinculados inseparablemente a los cambios sociales, económicos, tecnológicos y ambientales de comienzos del siglo XXI. De ahí que, es posible afirmar que este es un nuevo enfoque teórico-práctico,13 aún en gestación, pero con innumerables antecedentes y perspectivas.

En primer lugar, cabe reflexionar sobre la misma idea del desarrollo, el cual desde lo que compete a lo social, se ha sido visualizado tradicionalmente como un conjunto de atributos adquiridos de arriba hacia abajo, tales como el crecimiento del producto interno bruto per cápita, la industrialización, la democratización y modernización de la sociedad, tanto a partir de impulsos exógenos al territorio nacional (vía la ayuda al desarrollo proveniente de los organismos internacionales), o exógenos a las regiones interiores del Estado.14

Desde hace algunos años esta noción se ha ido diferenciando, lo cual representa un nuevo desafío. Se transita desde una concepción del desarrollo como algo adquirido por un territorio, a través de la dotación de capital físico, conocimiento, recursos, hacia una concepción del desarrollo como aquello generado a partir de las capacidades de los actores locales. Para Franco,15 teórico brasileño, los principales componentes del desarrollo son el capital humano, entendido esencialmente como capacidad de emprendimiento, y el capital social, donde están implícitos la confianza, la reciprocidad y las relaciones de cooperación.

El progreso local, por tanto, constituye una reinterpretación de los procesos de desarrollo en función de los tiempos actuales. Se trata de un concepto sustantivo que alude a una cierta modalidad que puede tomar forma en territorios de variados tamaños, pero no en todos, según Boisier,16,17 dada la intrínseca complejidad del proceso de desarrollo y dadas las particularidades que los revisten. Sin embargo, en la perspectiva del desarrollo endógeno, el “territorio” adquiere otras connotaciones, que en este artículo se concibe como:

Una superficie simbolizada, dotada de significado a partir de los procesos sociales diversos que en él se expresan. Entorno donde se forjan las relaciones sociales y económicas, terreno de interacciones múltiples y constitución de actores. Lugar de identidad, pertenencia, donde la cultura y otros rasgos locales no transferibles se han ido sedimentando y afirmando en el tiempo. Un ámbito de especialización productiva, de externalidades, proximidad y de procesos organizativos y de aprendizaje. Un lugar donde las instituciones interactúan para darse a la sociedad. Un espacio de intervención, de ordenamiento, de organización; y esencialmente, un territorio proyectado, un espacio de elaboración, de proyecto político de desarrollo y como factor estratégico, de oportunidades de desarrollo.

Frente a una visión que restringe el territorio, la visión del desarrollo como una estrategia fundamentalmente geográfica, sustenta la posición de la Universidad en el hecho de que el territorio engendra comportamientos positivos o negativos al interior de la institución de educación superior, según las capacidades endógenas de los actores.18

De este modo, el desarrollo endógeno no es un enfoque exclusivamente de carácter económico pues no sólo se ocupa del tema de la acumulación de capital, también de la distribución, de las pautas institucionales y de acción colectiva predominantes en una sociedad. Se preocupa por las condiciones de reproducción del conjunto de la sociedad y de la calidad de vida de las personas en un contexto determinado.

Como la sociedad es heterogénea y diversa, los resultados de los procesos de acumulación, vistos en su individualidad, tienden a distribuirse también desigualmente, consolidando las diferencias. Por tanto, para hablar del desarrollo endógeno es necesario hacer explícitos los componentes que, además de la acumulación, garantizan la distribución y reproducción de la sociedad. Desarrollo no es sólo eficiencia económica, sino también equidad social, equilibrio territorial y ambiental al decir de Cotorruelo.19

Lo endógeno del desarrollo local, en la Universidad, debe ser entendido como un fenómeno que se presenta en por lo menos cuatro planos que se entretejen e integran: 20

  • Un plano político: la capacidad para tomar las decisiones relevantes: negociar, diseñar y ejecutar políticas de desarrollo;
  • Un plano económico, dado por la apropiación y reinversión regional de parte del excedente, a fin de diversificar la economía regional;
  • Un plano científico y tecnológico: la capacidad para generar sus propios impulsos tecnológicos de cambio;
  • Un plano de la cultura, entendido como una suerte de matriz generadora de la identidad socio-territorial. Por lo tanto, se considera que él es un concepto político antes que geográfico.

El estudioso Vázquez7 también atestigua que en tiempos de globalización, el desarrollo pasa a tener una fuerte connotación territorial y adquiere características de proceso endógeno cuando es pensado, planificado, promovido e inducido por los actores comprometidos con el medio local como en este caso la Universidad. Requiere, a su vez, de un contexto favorable al desarrollo y una sociedad local con actores capaces de controlar ese proceso de desarrollo. Condiciones implícitas que remiten a las características propias de cada sociedad, sus procesos estructurales y los mecanismos que reproducen el espacio social.

La sociedad local es otro concepto central del enfoque del desarrollo endógeno del cual Arocena20 sostiene que, para que ella exista, deben darse al menos dos condiciones: una de naturaleza socio-económica y otra de naturaleza cultural. La primera da cuenta de la existencia de un sistema de actores cuyas relaciones se construyen y se reconstruyen en base a condicionantes de naturaleza local; la segunda, hace referencia a la existencia de un conjunto humano que pertenece a un territorio, que se identifica con su historia y que muestra rasgos culturales comunes expresados como actuación en una identidad colectiva.

Conjuntamente con las definiciones de los conceptos vinculados al desarrollo endógeno, aparece la idea de proximidad según Vázquez.21 Lo endógeno es parte de un enfoque relacional de interpretación de los procesos sociales que, en contra del conocimiento compartimentado, propone integración y socialización de saberes en el entorno universitario como fundamento del conocimiento, una articulación de actores como cimiento de la acción social y una coordinación de políticas como fundamento de la gestión orientada al desarrollo. Desde la perspectiva social y axiológica, la proximidad remite al valor de la confianza, fundamento de la interacción y el compromiso de los actores sociales.

Desde el punto de vista del conocimiento, la proximidad en la Universidad favorece procesos de aprendizaje de carácter colectivo en el que participan los decisores, docentes y estudiantes, en colaboración con los actores territoriales. Junto a un conocimiento codificado, por ende integrador, se valora un conocimiento contextual, visto el contexto como una entidad gnoseológica de conocimiento, donde confluyen diversas circunstancias históricas, culturales, económicas, espaciales, los procesos, los sujetos, las ideas, las orientaciones políticas entre otros. Ellos permiten tener en cuenta objetivamente hacia dónde se quiere llegar y hasta donde desea y debe transformar la realidad, mutatis mutandis.22

Dentro de esta expresión coexisten tres dimensiones de importancia:

  • Circunstancias espaciales: dadas por los contextos-lugaresdonde el ser humano vive y establece sus relaciones sociales de vida y de producción. Coadyuvan a la imagen de la organización estructural de la sociedad; es decir, son las locaciones y demarcaciones donde viven e interactúan, las cuales tienen una disposición espacial portadora de disímiles características ecológicas, demográficas, geográficas, situacionales, de confort, etc.

  • Circunstancias temporales, dadas por la coyuntura. Cada sociedad lleva consigo una serie de conceptos, imaginarios, pautas culturales, ideas, formas de ver el mundo, que pueden ser religiosos, éticos, ideológicos, políticos, que presuponen y determinan una concepción y modo de vida, y determinadas relaciones. Y cada sujeto es un reflejo quizás inconsciente del status social imperante que le permite vivir y entender su realidad histórica no como una coyuntura provisional emergente de una serie multifactorial de fenómenos causales, sino como un arquetipo estructural, “natural, inevitable, necesario e inmodificable”, generando una forma parcial de ver y pensar la realidad circundante, de traducirla y aprehenderla de una forma pre-determinada, y con escasa posibilidad de interrelacionarla en forma espontánea.

  • Circunstancias humanas: son los sujetos-contextosrepresentados por los seres sociales y conglomerados de sujetos no considerados objeto directo de atención de la universidad, pero que, directa o indirectamente, influyen de manera sustancial a partir de la cultura adquirida en ellos e influyen sustancialmente en la forma de pensar y actuar de los sujetos que sí forman parte de su influencia directa; es imposible imaginar un sujeto aislado, abstracto.22

 

CONCLUSIONES

El desarrollo endógeno es un proceso contextualizado de maduración social, como aprendizaje colectivo para el cambio cultural y construcción política que se despliega en múltiples dimensiones de la vida universitaria y requiere de diversas acciones básicas para impulsarlo.

La Universidad, como líder del proceso de desarrollo, debe conocer las características de la realidad local (debilidades y fortalezas) y de las tendencias del entorno (amenazas y oportunidades); que genere un proceso de concertación y cooperación entre todos los sectores sociales y económicos; que se sensibilice y comprometa a iniciar un proceso de desarrollo donde participen los principales agentes implicados en la gestión del progreso endógeno a partir de una planificación concertada y participativa de estrategias, políticas y acciones orientadas al desarrollo local.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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7. Vázquez A. Desarrollo, Redes e Innovación. Lecciones sobre desarrollo endógeno. Madrid: Ed. Pirámide; 2009.

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10. Tünnermann C. El desarrollo endógeno, humano y sustentable [internet] 2003 [citado 11 de noviembre de 2011]. Disponible en: http://www.ni.elnuevodiario.com.ni/archivo/2003/marzo/05-marzo2003/opinion/opinion3.html

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22. Machado E. Textos y contextos de la investigación educativa [internet] 2010 [citado 14 de abril de 2012]. Disponible en: http://cvi.mes.edu.cu/peduniv/base-de-datos/2008-vol.-xiii-no.-1/textos-y-contextos-de-la-investigacion-educativa

 

 

 

Entrada: 29/4/2012

Aprobado: 21/10/2012

 

 

 

Jorge Clímaco Cañarte. Ingeniero Agrónomo, Máster en Educación Superior y de Gerencia de Proyectos Educativos y Sociales. Dedicación Exclusiva, Rector de la Universidad Estatal del Sur de Manabí. Manabí, Jipijapa. Ecuador. rector@unesum.edu.ec



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