Perfeccionamiento del trabajo educativo del profesor gua en la universidad mdica

CÁTEDRA

Perfeccionamiento del trabajo educativo del profesor guía en la universidad médica

 

Improving educational work of tutoring professors at the medical university

 

Sonia Socarrás SánchezI

I. Licenciada en Filosofía Marxista-Leninista, Máster en Humanidades Médicas, Profesora Auxiliar, Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey, Centro de Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud, Carretera Central Oeste Km 4½, Camagüey, Cuba, CP. 70700. ssonia@iscmc.cmw.sld.cu 


 

RESUMEN

Existe una insuficiente preparación teórico-metodológica de los profesores guías para el desempeño de su trabajo educativo, por lo que se requiere perfeccionar su labor. En este artículo se aborda la sistematización de los aspectos teóricos relacionados con el trabajo educativo en la universidad cubana, específicamente la médica. Se incorporan nuevas categorías: concepto de profesor guía y tarjetero metodológico. Se redefinen los conceptos de trabajo educativo y proyecto educativo del colectivo estudiantil. Se establecen, además, las exigencias metodológicas para la dirección por parte de los profesores guías de la labor educativa.

Palabras clave: DOCENTES; EDUCACIÓN SUPERIOR; EDUCACIÓN MÉDICA; VALORES SOCIALES; UNIVERSIDAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE CAMAGÜEY.


 

ABSTRACT

There is an inadequate theoretical-methodological preparation of tutoring professors to carry out educational work. This paper deals with the systematization of theoretical aspects related to educational work at the Cuban university, specifically medical universities. New categories are incorporated: concept of tutoring professor and methodological card index. Other concepts are re-defined: educational work and classs educational project. In addition, the methodological requirements to direct tutoring professors educational work are established.

Keywords: FACULTY; EDUCATION, HIGHER; EDUCATION, MEDICAL; SOCIAL VALUES; UNIVERSITY OF MEDICAL SCIENCES OF CAMAGÜEY.

 

INTRODUCCIÓN

Los cambios operados en la situación internacional después del derrumbe del campo socialista, los efectos nocivos de la globalización neoliberal y el incremento de la agresividad contra Cuba de sucesivas administraciones estadounidenses conforman el escenario actual del proceso de construcción del modelo cubano de socialismo, que demanda de inteligentes y urgentes transformaciones en todas las esferas de la vida de la sociedad.

Las condiciones histórico-concretas en que vive el mundo contemporáneo exigen reformas en las políticas educativas y, por tanto, le corresponde a los educadores transformar la dirección de la labor educativa, ser capaces de integrar saberes psicopedagógicos y sociológicos, entre otros, para formar a los estudiantes de acuerdo con las demandas y las exigencias de la sociedad.

La sociedad requiere de la universidad cubana egresados con un desempeño profesional integral, lo que significa dotarlos de una sólida preparación científica y técnica, una amplia formación humanística, un pensamiento filosófico, valores sociales y un alto compromiso social. A la vez, esto exige un personal docente con un alto grado de profesionalidad.

La Educación Médica atraviesa un período importante de cambios. En el curso 2001-2002, con la creación de las Sedes Universitarias Municipales, aparece una nueva etapa: la Universalización de la Enseñanza Superior. “La universalización, por tanto, caracteriza el sistemático proceso de transformaciones de la Educación Superior, dirigido a la ampliación de posibilidades y oportunidades de acceso a la universidad y con lo cual se contribuye a la formación de una cultura general integral de la población y un incremento paulatino de los niveles de equidad y de justicia social.1

El modelo del profesional de la salud que hoy se implementa en la Educación Médica Superior busca la preparación de un sujeto autónomo, capaz de construir su propio conocimiento y con una sólida formación humanista. Dentro del proceso formativo son de vital importancia las relaciones de subordinación existentes entre los profesores, trasmisores de las bases para el desarrollo cognitivo de los estudiantes, protagonistas de su proceso de enseñanza-aprendizaje. Al lograr una mayor competencia científico-profesional, se convierten en futuros actores del cambio a favor de la sociedad.

En sus Tesis sobre Feuerbach, Marx plantea: "La teoría materialista de que los hombres son productos de las circunstancias y de la educación y de que, por tanto, los hombres modificados son productos de circunstancias distintas, y de una educación distinta, olvida que las circunstancias se hacen cambiar precisamente por los hombres y que el propio educador necesita ser educado."2

Los cambios de escenario docente realizados garantizan que los estudiantes formados bajo tales circunstancias se adecuen con mayor facilidad al entorno social y profesional donde ejercerán y les muestran, en la cotidianidad de su formación, los estilos, los métodos y las formas de su actividad profesional, además de motivarlos.

En este sentido se le confiere gran importancia en el desarrollo integral de los futuros profesionales a la labor educativa. La misma se basa en el desarrollo de valores como: dignidad, justicia, honestidad, solidaridad, honradez, laboriosidad, patriotismo, antiimperialismo y humanismo. "La formación de estos valores es el eje alrededor del cual debe girar toda la vida universitaria, tanto en lo curricular como extracurricular, comenzando por el ejemplo personal de los profesores y el ambiente universitario que se cree."3 En este proceso desempeña un papel fundamental la figura del profesor guía.

Sobre el profesor guía y los aspectos principales de su trabajo educativo en la Educación Superior existen en Cuba disposiciones legales y numerosas experiencias pedagógicas e investigaciones que han contribuido a la sistematización teórica en el área, así como al esclarecimiento de condiciones necesarias para llevar a cabo este trabajo. Para organizar esta labor, el Ministerio de Educación Superior ha elaborado la Resolución No. 210 donde refiere: "La labor educativa en los Centros de Educación Superior constituye la principal prioridad en el proceso de formación y se desarrolla utilizando un enfoque integral."4

En la tesis de maestría Propuesta metodológica para el diseño del proyecto educativo en la universidad médica camagüeyana5 se propone una serie de instrumentos y se recoge información relacionada con la preparación de los profesores guías para desempeñar la labor educativa.

Partiendo de estos datos, se elabora un banco de problemas organizado en los siguientes grupos:

  • Selección del profesor guía: el criterio de selección es ineficiente.

  • Preparación del profesor guía: muchos profesores guías adolecen de una preparación adecuada, lo que incide negativamente en la realización de su labor educativa, pues usualmente nadie está a cargo de la preparación teórico-metodológica; desaprovechan las distintas vías para dicha preparación; y les falta entrenamiento en el diseño y la confección del proyecto educativo, lo que conlleva un desconocimiento de los pasos a seguir y de las exigencias a tener en cuenta, e influye en el dominio de sus funciones.

  • Organización del trabajo del profesor guía: falta sistematicidad en el trabajo del profesor guía, existe poco vínculo con las familias de los estudiantes, predominan insuficiencias en la utilización de un enfoque integral y eficaz del trabajo educativo y en el empleo de las orientaciones para el trabajo de educación en valores.5

Los espacios destinados al trabajo educativo en la Educación Médica Superior no siempre son aprovechados óptimamente, ya que el profesor guía realiza su actividad como entiende pertinente, sin una previa orientación y se ve en la necesidad de estructurar su estrategia de trabajo de manera espontánea y aislada. El guía es un especialista en su profesión que carece de formación psicopedagógica, con la única excepción de profesores provenientes o egresados de universidades pedagógicas. La superación en este perfil es generalmente adquirida a través de la educación de posgrado y no siempre de forma sistemática. En razón de ello es imprescindible que el docente reciba la preparación necesaria para diseñar, ejecutar y dirigir un proceso formativo cuyo componente esencial es la educación en valores.

La preparación de los profesores guías no se asienta en modelos teóricos que expliquen cómo desarrollar el trabajo educativo a partir de determinadas herramientas organizativas y orientaciones; por tanto, este proceso se ha ejecutado con el predominio de acciones de índole metodológica y práctica por encima de las teóricas, lo que se traduce en una mayor atención a la expresión fenoménica de las conductas del sujeto que al conocimiento y la explicación de sus causas.

En tal sentido existen insuficiencias en el trabajo educativo de los profesores guías de la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey, llevado a cabo sin preparación, planificación, ejecución y evaluación adecuadas para elevar su calidad. Estas insuficiencias no satisfacen las exigencias de la Facultad de Medicina. Por tanto, estos elementos justifican la necesidad de abordar el siguiente problema científico: ¿Cómo contribuir al perfeccionamiento del trabajo educativo del profesor guía en la universidad médica camagüeyana? La presencia de estas dificultades motivó la realización de esta investigación.

La novedad científica del trabajo consiste en que, hasta el presente, en el ámbito de la universidad médica cubana se ha carecido de una propuesta que conciba un accionar del trabajo educativo de manera científica. Por primera vez se modela la estructura interna del trabajo educativo para la Educación Médica Superior y se diseña una estrategia metodológica dirigida a su desarrollo. Se propone una estrategia concebida como un proceso lógico, flexible y sustentado en un cuerpo teórico y legal basado en la Filosofía Marxista-Leninista, las Ciencias de la Educación y las Ciencias Pedagógicas, y como instrumento para el perfeccionamiento de la labor educativa en la Facultad de Ciencias Médicas, a partir de la creación de un tarjetero metodológico como herramienta organizativa y alternativa para su enfoque sistémico. El objetivo general del trabajo es perfeccionar el trabajo educativo del profesor guía en la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey.

 

DESARROLLO

El Trabajo Educativo en la Universidad cubana y sus particularidades en la Educación Médica Superior

En la conferencia especial del evento internacional Pedagogía 2011, Díaz-Canel se refirió a las características de la segunda década del siglo XXI, relacionadas con el agravamiento de la crisis económica mundial, un empeoramiento de la situación medioambiental ante los efectos negativos del cambio climático, el peligro de una guerra nuclear y una brecha creciente entre los que tienen mucho y los que cada vez tienen menos, así como al papel ascendente que desempeña el conocimiento en la solución de graves problemas que afectan la humanidad.6

En este contexto, Cuba asume, además de los desafíos económicos, enormes retos ideológicos al enfrentar la política genocida del gobierno estadounidense que, con su injusto bloqueo económico y su creciente actividad de subversión ideológica orientada con énfasis al sector académico, estimula el robo de cerebros, con la pretensión de la ruptura de los claustros universitarios y los colectivos estudiantiles de la Revolución. Por estas razones, en universidades cubanas se pone especial énfasis en el trabajo educativo. El Ministerio de Educación tiene como principal prioridad el trabajo político-ideológico, cuyo propósito central es educar a las nuevas generaciones en valores, desarrollar la conciencia política, formar sentimientos y convicciones patrióticas y revolucionarias.

Horrutinier plantea que "la Universidad cubana tiene la misión de preservar, desarrollar y promover la cultura en su entorno, llevarla a toda institución, incluyendo de un modo esencial la cultura de cada una de las profesiones. Unido a la necesidad de preservar la cultura se requiere un trabajo orgánico de las universidades, para desarrollarla desde sus procesos sustantivos. Y el modo más integral de desarrollar la cultura es la investigación científica, por eso a la universidad moderna le es igualmente consustancial el quehacer investigativo."1

"La misión educativa de la Universidad Médica es lograr la excelencia académica y la trasformación revolucionaria de los servicios de salud, a partir de la formación integral de los estudiantes y trabajadores del sector en todos los escenarios de formación de manera que permita satisfacer las necesidades de la población de Cuba y otras partes del mundo."7 Sin lugar a dudas, potenciar el trabajo educativo del docente a partir del desempeño profesional pedagógico, educar en valores a los estudiantes desde el sistema de trabajo político-ideológico constituye una tarea esencial en el perfeccionamiento del modelo educativo de la Universidad cubana.

La definición de Trabajo Educativo se ha brindado por parte de varios investigadores. Baxter8 refiere que es un sistema dirigido a la organización de la vida y actividad práctica de los estudiantes y que supone la acción coordinada de todos. Lafaurié9 lo considera un sistema de acciones educativas que organiza la institución para influir en el desarrollo de la personalidad de cada estudiante, con características propias de manera que permita una formación integral en correspondencia con los objetivos educativos de la sociedad en que vive.

Estos conceptos solamente se limitan al carácter de sistema que se exige para la realización del trabajo educativo, a su relación con el encargo de la sociedad y a su objetivo. Por tanto, se brinda esta redefinición:

El trabajo educativo Se genera en la escuela, institución socializadora por excelencia, como un complejo proceso social, multifactorial, prolongado y activo. Es conscientemente organizado, dirigido y sistematizado sobre la base de una concepción pedagógica determinada, que plantea como objetivo más general la formación multilateral y armónica del estudiante para que se entregue a la sociedad en que vive, contribuya a su desarrollo y a su perfeccionamiento, siendo los valores humanos el núcleo esencial de esa formación. Es preparar al estudiante para afrontar exitosamente las exigencias sociales y personales de cada etapa de la vida, para su participación consecuente en el desarrollo del proceso histórico-social de forma activa, protagónica y creadora, así como para transformar el mundo y autotransformarse. Es un proceso de influencias recíprocas que requiere un sistema de trabajo, basado en las experiencias y características de cada estudiante, en sus necesidades, motivaciones, intereses, fines."10

En lo anterior se destacan elementos esenciales para la comprensión del trabajo educativo, como son:

  • El papel educativo de la escuela como institución socializadora.
  • La complejidad del trabajo educativo como fenómeno social.
  • El carácter interactivo y relacional, donde intervienen múltiples agentes e influencias.
  • El carácter sistémico.
  • La fundamentación en principios pedagógicos.
  • La finalidad de contribuir a la formación integral de la personalidad.
  • El carácter histórico-concreto.
  • El desarrollo del protagonismo estudiantil y la creatividad en el proceso de formación del estudiante.10

"El enfoque integral para la labor educativa en las universidades se concibió como una estrategia de trabajo dirigida al establecimiento de un sistema de influencias que sirva de marco al desarrollo de la personalidad profesional de los estudiantes y futuros profesionales universitarios."11 Este sistema tiene varias dimensiones: la curricular, la extensionista y la sociopolítica; así como distintos momentos con características propias, antes, durante y después del ingreso a las carreras universitarias, con un enfoque que por su carácter sistémico garantiza la acción participativa e involucra a todos los actores del proceso, tanto a todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud como a los propios estudiantes, a través de sus organizaciones.

Una vez egresado el profesional, se continúa la formación integral a través de la ubicación laboral inicial, la especialización y su continua superación en las diferentes formas del posgrado. Nuestra concepción martiana y marxista de estudio-trabajo, que articula en un todo único lo académico, laboral e investigativo, constituye el fundamento a partir del cual se despliega la generación de conocimientos, habilidades y valores en los estudiantes.

El trabajo educativo en las tres dimensiones, en las carreras de Ciencias Médicas tiene las siguientes características: La dimensión curricular asume la labor educativa a través de la transmisión y el desarrollo del conocimiento y la creación de habilidades profesionales. Lo peculiar de la labor educativa, y especialmente la político-ideológica, desde la visión curricular, descansa en los fundamentos científicos del diseño de las disciplinas que integran el plan de estudio. Dicha labor representa la salida ideológica de los conocimientos expresados en el lenguaje de la docencia. Es un proceso simultáneo de formación de valores para el desarrollo de una personalidad conforme con nuestra sociedad, en la medida en que se generan habilidades teóricas y prácticas para el ejercicio de la profesión.

Lo anterior facilita la comprensión de que se incluyan otros procesos educativos como: el Movimiento de Alumnos Ayudantes Frank País, los exámenes de premio, los encuentros de conocimientos y la actividad científico-estudiantil, además de todo lo que el profesor puede hacer en el aula, desde las formas de organización del proceso docente. Actualmente se requiere fortalecer la relación de interdependencia entre ciencia e ideología. De aquí, la alta responsabilidad de la dimensión curricular en el cumplimiento de los objetivos educativos.

La dimensión de extensión universitaria tiene como soporte fundamental la promoción cultural en su concepción más genérica y comprende la participación estudiantil en el movimiento de artistas aficionados, las cátedras multidisciplinarias, el movimiento deportivo y el trabajo comunitario. Esta dimensión convierte al estudiante en sujeto de la promoción cultural en el territorio al introducirlo como factor de cambio en la comunidad y recibir de esta los mejores valores que se han conservado y enriquecido mediante su propia historia, cultura y tradiciones. Se produce así un proceso de transformación de la personalidad en la medida en que transforma el medio.

La formación y el desarrollo de valores a partir de la cultura se realizan en el interior de la universidad, en las Sedes Universitarias Municipales, y en su interacción con la sociedad. En la propia universidad el trabajo de extensión potencia y enriquece la formación cultural por diferentes vías al favorecer un entorno donde el estudiante se sienta y comporte como universitario, en el plano de su disfrute cultural e ideológico, con un alto nivel de sensibilidad y de identidad con su centro. Al mismo tiempo resultan de este proceso el desarrollo y la consolidación del sentido de responsabilidad social, de valoración científico-tecnológica, económica, social, política y cultural, que refuerza su formación educativa.

La dimensión socio-política tiene como objetivo el fortalecimiento de la concepción política ideológica de los estudiantes, en correspondencia con el sistema social socialista, mediante el desarrollo sistemático de actividades socio-políticas que abarcan todas las esferas de la vida estudiantil y, de esta forma, contribuye al incorporar y reforzar valores para su vida personal y social.

Esta dimensión incluye la participación estudiantil en las movilizaciones políticas, los matutinos, los actos políticos culturales, la utilización de los medios de comunicación para conocer la actualidad nacional e internacional, los turnos de reflexión y debate. También comprende las tareas de impacto en que participa la universidad médica para mejorar los indicadores de salud y las condiciones de vida de la población, la participación en la Batalla de Ideas, el combate por el rescate de la ética, el movimiento de Colectivo Moral en la Salud, el Movimiento de Vanguardia Mario Muñoz Monroy, la labor de las Brigadas Estudiantiles de Trabajo y las Brigadas Universitarias de Trabajo Social. Asimismo, abarca la participación diaria en la organización del trabajo de la Federación Estudiantil Universitaria, la Unión de Jóvenes Comunistas, la vida en la beca y las diferentes acciones que emanan de la dinámica universitaria. Estas tareas se inscriben en la vida socio-política de nuestros estudiantes, además de ser tributarias de sólidas convicciones y acciones que demanda la sociedad de los futuros profesionales.9

Las tres dimensiones anteriormente expuestas no solo se articulan entre sí, sino que se superponen y constituyen un todo; solamente se dividen para una mejor comprensión. El conjunto de estas actividades sustentan la pertenencia y la identidad de los estudiantes con la universidad, el sistema de salud y la sociedad; impulsan el sentido de la responsabilidad y la iniciativa; fortalecen las motivaciones; desarrollan el protagonismo, el liderazgo y el cumplimiento de las tareas revolucionarias y la participación activa por la solución de los problemas sociales; además entrena a los educandos en el desempeño de las tareas de dirección.

"Todos los profesores tienen la responsabilidad de influir en la formación de los educandos; pero el profesor guía tiene la importante misión de coordinar el sistema de influencias unificadas sobre el grupo particular de alumnos."12 En Cuba, esta preocupación comenzó desde el mismo momento del triunfo revolucionario. En septiembre de 1959 se aprobó la Ley No. 559, que establecía una serie de normas para los Centros de Educación Media y Profesional. Se crearon los Consejos Estudiantiles de Curso, integrados por estudiantes y profesores, quienes tenían la responsabilidad de velar por la unidad del grupo y las actividades que se debían realizar, en relación con la educación política-ideológica. Se determinó que la función de estos consejos estaría asesorada por un profesor guía; surgió así el profesor guía de la escuela cubana.13

El máximo orientador del trabajo educativo es este profesor guía. Como resultado de las transformaciones implementadas en la sociedad cubana en los ámbitos científico y educativo, su rol es más abarcador en la actualidad, por lo que esto implica profundos cambios en la concepción de este actor del proceso.

En consecuencia, se define al profesor guía "como un profesional comprometido y con una alta conciencia de la significación social y personal de la tarea que realiza, con una preparación psicopedagógica, apto para guiar al estudiante a la autorrealización, brindándole atención especial de manera personalizada. Proyecta la más amplia y rica caracterización individual y colectiva del grupo, interviniendo sistemáticamente y dando seguimiento al proceso de crecimiento personal del estudiante, a través del trabajo educativo creativo y sustentado en los ideales avanzados de su tiempo. Ejerce un liderazgo inteligente, que deja libertad para la independencia cognoscitiva y el desarrollo del protagonismo estudiantil. Irradia ejemplo de modestia, sencillez e integridad personal que distingue el modo en que inserta a sus alumnos armónicamente en el colectivo estudiantil y en las actividades curriculares, extensionistas y sociopolíticas para contribuir a su formación integral."10

En el contexto actual, este profesor es el que transita con el alumno durante los años del ciclo básico de la carrera, pues esta última se llevar a cabo, en su totalidad, en el mismo escenario principal, donde ambos desarrollan sus funciones. Por lo tanto, se establece una relación profunda, estable y de respecto mutuo, cuyos resultados serán, sin dudas, superiores, en cuanto a la formación de una personalidad armónica.

El trabajo educativo es un trabajo colectivo. Su éxito no depende de educadores aislados, sino del esfuerzo conjunto de todos los que integran el colectivo pedagógico. En esta labor de formar al hombre capaz de cumplir con su encargo social, el profesor guía es un eslabón básico y fundamental que, además de cumplir con las funciones inherentes a todo educador, debe coordinar, orientar y controlar la atención docente-educativa del grupo que se le asigne.

No todos los profesores presentan el mismo nivel de desarrollo de sus capacidades profesionales, por lo que al seleccionar al guía se han de tener en cuenta los elementos básicos relacionados con su trabajo, tales como: el grupo de alumnos, los profesores que trabajan con el mismo y las organizaciones estudiantiles. Su selección constituye una de las tareas más importantes del Consejo de Dirección y su designación ha de ser un reconocimiento a la labor desarrollada, por lo que se debe presentar al claustro y al colectivo estudiantil al inicio de curso, y con la solemnidad requerida.

El profesor guía se selecciona teniendo en cuenta una serie de cualidades:

  • Poseer un nivel adecuado de desarrollo de las capacidades pedagógicas y, en especial, de algunas como la capacidad perceptiva, que le permite penetrar en el mundo interno de los alumnos.
  • Conocer el colectivo que se le ha confiado en su integralidad y en cada uno de sus componentes.
  • Ser capaz de captar cualquier alteración y conocer sus causas para ofrecer ayuda oportuna y adecuadamente; al desarrollar esta capacidad, el profesor guía estará en condiciones de dirigir exitosamente su grupo de alumnos, comprender y tener en cuenta sus intereses, satisfacer sus demandas y establecer con ellos una correcta relación que posibilite proyectar su desarrollo.
  • Controlar y organizar hábilmente su actividad.
  • Muy vinculada a esta capacidad está otra no menos importante, la comunicativa, que ayuda al guía a establecer las mejores relaciones con sus alumnos y con los demás integrantes del colectivo pedagógico de año. Además, le permite ser capaz de entender y hacerse entender.
  • El profesor guía debe ejercer autoridad ante sus alumnos, pero no con imposición sino sobre la base del respeto mutuo, la evaluación acertada y la exigencia, combinada con justicia y benevolencia. También, debe gozar de prestigio ante sus alumnos y todo el colectivo de su centro, y ser optimista con respecto a la educación de los alumnos. Desde el comienzo de su trabajo ha de sentir la seguridad de que puede lograr con los estudiantes los resultados esperados, por difícil que sea la situación inicial y por complejas que sean las deficiencias que estos presentan en particular o del grupo, en general. Todo ello es indispensable para desarrollar una buena labor educativa.14

Los rasgos que deben caracterizar al profesor guía son:

  • El alto nivel político-ideológico, con alta conciencia de su labor, y profundos conocimientos científicos y metodológicos.
  • La amplia capacidad perceptiva para penetrar en el mundo interno de sus alumnos, que le permita conocer al grupo y a sus integrantes.
  • La capacidad comunicativa para establecer las mejores relaciones sobre la base del respeto mutuo y la comprensión.
  • La autoridad ante sus alumnos, no de forma impositiva, sino logrando un equilibrio entre la exigencia, la justicia y la benevolencia.
  • El prestigio ante el colectivo de profesores y alumnos.
  • El enfoque optimista hacia la educación de los alumnos.14
El grado de complejidad del trabajo educativo exige a los profesores guías que trabajan en la Educación Médica Superior la necesidad de perfeccionar las vías y las formas para desarrollar su labor, encaminada a la formación de valores.

Recomendaciones metodológicas para la dirección de la labor educativa de los profesores guías

Las recomendaciones que se brindan forman parte de una estrategia metodológica diseñada para capacitar en el trabajo educativo a los profesores guías de la universidad médica camagüeyana.15 Esta estrategia se caracteriza por su objetividad, ya que las acciones planificadas surgen a partir del resultado de un diagnóstico aplicado y de las necesidades de preparación de este profesional para dirigir con efectividad la labor educativa.

Potenciar el trabajo educativo del docente a partir del desempeño profesional pedagógico y educar en valores a los estudiantes desde el sistema de trabajo político-ideológico, constituyen tareas esenciales en el perfeccionamiento del modelo educativo de la Universidad cubana.

El trabajo educativo debe estar fundamentado en un sistema de principios pedagógicos en los que se destaca el de unificación de las influencias y las exigencias educativas. El estudiante debe actuar por orientaciones que no traigan aparejado contradicciones, sino que perciba la continuidad de la labor educativa en el colectivo pedagógico que contribuye a su formación.

La atención a la diversidad educativa y el respeto a la personalidad es un principio pedagógico que permite brindar la atención a las individualidades que existen en el aula, de manera que no se desaprovechen las potencialidades de los más aventajados, sino que influyan en la educación de sus compañeros. “La atención a la diversidad en el ámbito educativo consiste en la adaptación del sistema educativo a las condiciones personales, de intereses, capacidades o discapacidades que presenta cada alumno. Las diferencias individualidades dan lugar a la diversidad en las aulas, es decir a las diferencias existentes entre los protagonistas fundamentales [estudiantes, docentes, grupos] del proceso enseñanza aprendizaje desarrollador.”16

Se parte del criterio de que el desarrollo humano es un proceso complejo y dialéctico que se distingue por ser cambiante, ya que tiene la cualidad de modificarse en función de las influencias complejas que recibe. Según la capacidad de adaptación y aprendizaje del ser humano, ocurre en diversas áreas y transcurre a través de procesos que pueden ir en diversas direcciones en un momento determinado y estar condicionados por el medio ambiente en que transcurre y por la interacción entre el sujeto, las situaciones y los contextos específicos en los que vive y que le afectan, los que son singulares para cada individuo. Por tanto, se comparte el criterio de que "la diversidad educativa en las aulas se expresa a través de: la diversidad física y natural, socioeconómica y cultural y psicológica que incluye: la cognitiva, afectiva y motivacional y la psicosocial."16

En la actualidad, el docente se encuentra frente al desafío de la diversidad, por lo que cualquier acción educativa debe realizarse teniendo en cuenta el enfoque diferenciado. La unificación de estilo en el trabajo educativo se impone en el presente como necesidad, ya que la asimilación de valores requiere de acciones bien diseñadas, en las que cada actor social juega un protagonismo en coordinación estrecha con los demás.

La eficiencia del trabajo educativo en la formación integral de la personalidad se logra, en gran medida, cuando es concebida en forma de sistema, lo que significa combinar adecuadamente la educación político-ideológica, patriótico-militar, estética, moral, laboral, física, intelectual y científico-técnica. "Estos aspectos confluyen a la formación multilateral del individuo, que constituye principio esencial de nuestra educación, y no deben considerarse como una simple suma aritmética de modalidades educativas, sino como elementos inseparables de una integración armónica del carácter del educando, es decir, una formación integral."17

Las direcciones fundamentales de trabajo del profesor guía son:

  • Conocimiento individual de los estudiantes.
  • Organización y educación del colectivo estudiantil.
  • Atención a la formación moral.
  • Elevación de la calidad del aprovechamiento docente del grupo.
  • Coordinación de las influencias educativas del colectivo de profesores que trabajan con el grupo.
  • Atención a las actividades del trabajo educativo en las diferentes esferas de actuación del estudiante.
  • Trabajo conjunto con las organizaciones estudiantiles.14

Proyecto de trabajo educativo del colectivo estudiantil

La labor del profesor guía debe tener como base la concepción de un proyecto educativo científicamente fundamentado en las leyes y regularidades del proceso pedagógico. Este se define "como la vía para la concreción de todas las influencias educativas de la comunidad universitaria en aras de la formación del profesional que necesita la sociedad, con énfasis en la educación en valores durante su etapa de estudiante de la Educación Superior. Es una guía para la actividad formativa que ejerce el colectivo pedagógico de año, dirigida a estudiantes y demás factores que intervienen en el proceso docente educativo [...]

Además, [...] tiene carácter personológico, variable, flexible, dinámico y se va enriqueciendo de acuerdo con las transformaciones ocurridas en el estudiante y el surgimiento de nuevas necesidades. Modela cómo debe ser el grupo al cabo de un curso escolar e integra todas sus aspiraciones, intereses, fines, necesidades, y las actividades para lograrlas [...]

El proyecto de trabajo educativo [...] plasma y desarrolla un proceso que cataliza la participación protagónica del colectivo estudiantil, ya que mediante la autorregulación de sus integrantes se expresa la capacidad para reflexionar sobre la conducta, la adecuada valoración de los aspectos positivos y negativos de la personalidad, la incidencia de sus actuaciones en la vida del colectivo y en el éxito de las tareas, desarrolla la autodirección del colectivo al demostrar una clara comprensión del papel de las exigencias, perspectivas en el desarrollo del colectivo, establece no solo lo que se desea lograr, y el camino para llevarlo a cabo, sino que posibilita en su consecución un clima democrático, pues se propone hacerlo con un estilo participativo, articulado de todas las potencialidades curriculares, extensionistas y sociopolíticas que esté en correspondencia con las exigencias sociales de una época histórica concreta."10

Para la elaboración del proyecto educativo del colectivo estudiantil se recomiendan los siguientes requerimientos metodológicos:

  • El equipo de trabajo educativo del colectivo estudiantil, conformado por su presidente y el secretario general de la Unión de Jóvenes Comunistas, debe desempeñar su rol protagónico.
  • Las acciones que se diseñan deben estar en correspondencia con las dificultades detectadas en el diagnóstico inicial de las necesidades, las motivaciones, los intereses, las aspiraciones y los fines de los estudiantes.
  • La adecuada correspondencia entre la caracterización grupal y la elaboración de los proyectos educativos.
  • El diseño de acciones colectivas y personalizadas.
  • Las acciones deben estar dirigidas a la orientación y motivación vocacional de los estudiantes y la participación de la familia para estrechar su relación con la institución educativa.
  • Las acciones que se proponen, discuten y aprueban por los propios estudiantes en la asamblea estudiantil, precisando los aspectos a transformar sobre la base de los resultados del diagnóstico inicial.
  • El diseño de las acciones debe tomar como base las esferas de actuación del estudiante universitario: dimensiones curricular, extensionista y socio-política.

Pasos a seguir para iniciar el diseño del proyecto educativo del colectivo estudiantil

  • Realizar el diagnóstico psicopedagógico y el sociopolítico.
  • Tabular los resultados obtenidos.

Resultados del diagnóstico psicopedagógico: resumen de lo aportado por los instrumentos aplicados en el curso introductorio y los aplicados por el Departamento de Extensión Universitaria sobre conocimientos relacionados con la práctica integral del idioma materno, la cultura cubana y universal, los conocimientos sobre la Historia de Cuba, acontecimientos nacionales e internacionales, entre otros.

Resultados del diagnóstico sociopolítico: informe enfocado en las características sociales y demográficas del entorno familiar, filiación política, filiación religiosa, aptitudes artísticas, aptitudes deportivas, vías de ingreso, etc.

  • Determinar las dificultades detectadas en el diagnóstico.
  • Determinar las motivaciones, las necesidades, los intereses y las aspiraciones de los estudiantes.
  • Proponer los objetivos a alcanzar por el colectivo, los cuales deben ser medibles y alcanzables.
  • Realizar la caracterización grupal, la que inicialmente se produce a partir de los resultados del diagnóstico, luego se le da seguimiento a los datos y los factores que la enriquecen, y se completa al finalizar el curso.
  • Realizar una adecuada caracterización individual teniendo en cuenta las esferas de actuación del estudiante.
  • Reunirse el profesor guía con el colectivo estudiantil para:
  • Seleccionar en coordinación con los estudiantes el equipo de trabajo educativo.
  • Informar los resultados del diagnóstico.
  • Dar seguimiento a la elaboración por parte de los estudiantes de su equipo de trabajo educativo.
  • Diseñar el proyecto de trabajo educativo teniendo en cuenta los requerimientos metodológicos orientados.
  • Diseñar el proyecto a partir del siguiente formato:

 

Dimensiones

Acciones educativas

Fecha de cumplimento

Responsables

Participantes

Evaluación

 

 

 

 

 

 

 

  • Evaluar la marcha del proyecto educativo mensualmente en las reuniones del colectivo estudiantil.

  • Elaborar el tarjetero metodológico como medio de consolidación y garantía de sostenibilidad del trabajo educativo que realiza con sus estudiantes, con lo que se afianza su crédito como herramienta necesaria para el conocimiento del colectivo estudiantil por parte de los profesores del año.

El tarjetero metodológico es la herramienta organizativa del trabajo educativo que permite la recopilación de evidencias consideradas necesarias en el proceso de aportación de producciones de diferente índole, por parte de los profesores guías y del equipo de trabajo educativo. Con enfoque dialéctico y metodológico incluye los pasos lógicos que se siguen para diseñar el proyecto educativo. Es, además, una compilación de documentos en base a un propósito, que representa el resultado del trabajo del profesor guía con sus estudiantes en las diferentes esferas de actuación, lo que permite ver los esfuerzos y los logros. Asimismo, incluye la autoevaluación por parte del colectivo estudiantil, lo que muestra la autonomía y el sentido crítico, que supone una autovaloración.10

Para la confección del tarjetero metodológico se emplea una carpeta con sus correspondientes fichas metodológicas:

Primera ficha

Datos generales del grupo

Curso

Carrera

Año

Grupo

Matrícula

Nombres y apellidos del profesor guía

Miembros del Equipo de Trabajo Educativo

Responsable de la brigada

Secretario general de la UJC

Resultados del diagnóstico psicopedagógico

Resultados del diagnóstico sociopolítico

 

Segunda ficha

Dificultades detectadas a partir de los resultados del diagnóstico

Formulación de los objetivos específicos para eliminar las dificultades

 

Tercera ficha

Caracterización grupal

 

Cuarta ficha

Caracterización individual

 

Quinta ficha

Diseño del proyecto educativo del colectivo estudiantil

 

Sexta ficha

Evaluación mensual del proyecto educativo a partir de los siguientes aspectos:

  • Nivel de participación de los estudiantes en las acciones del proyecto.
  • Nivel de responsabilidad individual y colectiva en el cumplimiento de las acciones.
  • Nivel de cumplimiento de las actividades planificadas.
  • Valoración integral del proceso de cambio, estableciendo el nivel de desarrollo alcanzado en comparación con el diagnóstico inicial.

 

Séptima ficha

Evaluación final del proyecto educativo para la entrega pedagógica en el próximo curso

Este tarjetero desempeña la función metodológica, porque permite fundamentar el tratamiento escalonado, secuencial, lógico y dinámico para elaborar el proyecto, cumpliendo los pasos que deben seguirse para ello; y la de control, porque permite la evaluación mensual del proyecto diseñado a partir del análisis de los indicadores, permitiendo además su perfeccionamiento en la actividad práctica.18

Por otro lado, su importancia radica en que se conserva la planificación del trabajo educativo y la valoración a través de todo el curso, sirve de continuidad para el próximo año académico pues le garantiza al profesor guía del año posterior la caracterización del grupo para que realice el proceso formativo adecuadamente y brinde atención a la diversidad educativa.

En general, la propuesta metodológica para el diseño del proyecto educativo debe formar parte del trabajo realizado por los profesores que laboran en los Centros de Educación Médica Superior, la cual contribuirá a obtener mejores resultados en el proceso de educación en valores y, por tanto, en la formación integral de los estudiantes.

CONCLUSIONES

La Educación Superior tiene que asumir un papel cada vez más protagónico en los retos colosales que enfrenta la humanidad, por lo que es necesario consolidar una universidad comprometida con la construcción de una sociedad en la que prime el humanismo, la justicia social y que dé continuidad al perfeccionamiento de dicha educación y priorice el fortalecimiento del trabajo educativo.

El profesor universitario, específicamente el profesor guía, es el eje fundamental en el trabajo educativo; sin embargo, su preparación teórico-metodológica, para llevar a cabo con éxito el proceso de educación en valores en los estudiantes, es aún insuficiente y requiere de actualización a partir de la superación permanente.

Dada la importancia de la labor educativa que le corresponde, el profesor guía ha de ser ante todo un maestro ejemplar; es decir, poseer un alto nivel político-ideológico y profundos conocimientos científicos y metodológicos, además de vocación expresada en el amor a sus estudiantes, en sus capacidades pedagógicas y en el éxito de los resultados que obtiene en la dirección del proceso docente-educativo.

Para enfocar acertadamente las funciones y las direcciones de trabajo, el profesor guía debe cumplir las recomendaciones metodológicas brindadas, lo que contribuirá al desarrollo adecuado del proceso de formación integral del futuro profesional.

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Recibido:13/05/2011

Aprobado: 1/06/2011

Sonia Socarrás Sánchez. Licenciada en Filosofía Marxista-Leninista, Máster en Humanidades Médicas, Profesora Auxiliar, Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey, Centro de Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud, Carretera Central Oeste Km 4½, Camagüey, Cuba, CP. 70700. ssonia@iscmc.cmw.sld.cu



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